El reto de la magistrada Janine

PARA CONTAR

Arturo Zárate Vite

El reto de la magistrada Janine

A Lorenzo Córdova, en su calidad de presidente del Instituto Nacional Electoral (INE), le tocará dar a conocer al ganador de la elección presidencial el próximo año. Y a Janine Madeline Otálora Malassis, presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), calificar la elección y declarar presidente electo al triunfador.

Ni uno de los dos la tiene fácil. El INE con la responsabilidad de organizar la elección y contar los votos, asegurarse de que nada ni nadie altere o descarrile el proceso. El tribunal, revisar todas las impugnaciones que lleguen a su sala superior, desahogarlas y determinar si hubo o no irregularidades como para invalidar la contienda.

Por lo competida de la batalla política, donde las cifras pueden cerrarse como sucedió en la elección del 2006 e incluso a una menor diferencia entre el primero y segundo lugar, el panorama para Janine tiene nubarrones. Habría presiones lógicas derivadas por una competencia de ese tipo, sobre todo cuando el derrotado se resiste a reconocer al resultado.

Ya sucedió en el 2006, momentos tensos vivió el tribunal, estuvo muy cerca de anular la elección. En ese entonces el presidente de la sala superior era el magistrado Leonel Castillo González. Hubo dos proyectos, uno que avalaba el proceso y otro que lo descalificaba. Entre los hechos graves estuvo la intromisión de Vicente Fox en el proceso y así está consignado en el expediente.

A pesar de las manifestaciones, protestas, cabildeos de uno y otro lado, los magistrados lograron sacar adelante la resolución, que por supuesto nunca convenció al perdedor.

Janine y sus compañeros integrantes de la sala superior, ya tuvieron sus primeras pruebas, las elecciones del estado de México y Coahuila. Sin embargo, ninguna de ellas se puede comparar con lo que representa la elección presidencial, está en juego el país.

La magistrada Janine Madeline Otálora Malassis es una mujer altamente preparada y con experiencia, por eso llegó con el voto de los distintos partidos a ser integrante de la sala superior por nueve años. Por lo mismo, sus compañeros la eligieron su presidenta.

Es abogada egresada de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Cuenta con doctorado en Ciencia Políticas por la Universidad de la Sorbone, titulada con mención honorífica. En lo laboral, sobresale su desempeño como coordinadora de asesores legislativos del Senado Francés. Tiene la experiencia, antes de llegar a la sala superior, de haber presidido la sala regional del tribunal federal electoral en la Ciudad de México.

Sus cualidades están a la vista, con un perfil como para estar a la altura del proceso y aguantar las presiones del 2018. Solo tiene que asegurarse de una cosa: cumplir y hacer cumplir la ley.

Vite10@hotmail.com

@zarateaz1

TO TELL

Arturo Zárate Vite

The challenge of Judge Janine

Lorenzo Córdova, in his capacity as president of the National Electoral Institute (INE), will have to announce the winner of the presidential election next year. And to Janine Madeline Otálora Malassis, president of the Electoral Tribunal of the Judicial Power of the Federation (TEPJF), to qualify the election and declare the winner elected president.

Neither one of them has it easy. The INE with the responsibility of organizing the election and counting the votes, making sure that nothing or nobody alters or derails the process. The court, review all the challenges that reach its upper room, unburden them and determine if there were irregularities or not to invalidate the contest.

Because of the competition of the political battle, where the figures can be closed as it happened in the 2006 election and even a smaller difference between the first and second place, the picture for Janine has heavy clouds. There would be logical pressures derived from such competition, especially when the defeated resist to recognize the result.

It happened in 2006, tense moments lived the court, was very close to cancel the election. At that time the president of the superior room was the magistrate Leonel Castillo González. There were two projects, one that endorsed the process and the other that disqualified him. Among the serious facts was the interference of Vicente Fox in the process and so is recorded in the file.

Despite the demonstrations, protests, lobbying on both sides, the magistrates managed to push through the resolution, which of course never convinced the loser.

Janine and her fellow members of the upper room, already had their first tests, the elections of the state of Mexico and Coahuila. However, none of them can be compared to what the presidential election represents, the country is at stake.

Judge Janine Madeline Otálora Malassis is a highly trained and experienced woman, which is why she arrived with the vote of the different parties to be a member of the superior hall for nine years. For this reason, her colleagues chose her as their president.

She is a lawyer graduated from the National Autonomous University of Mexico (UNAM). He has a PhD in Political Science from the University of the Sorbone, with an honorable mention. In terms of work, her performance as coordinator of legislative advisers of the French Senate stands out. He has the experience, before arriving at the superior room, of having presided over the regional hall of the federal electoral court in Mexico City.

His qualities are visible, with a profile to be up to the process and withstand the pressures of 2018. Just have to make sure of one thing: comply and enforce the law.

Vite10@hotmail.com

@ Zarateaz1

 

 

 

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