César va a seguir

PARA CONTAR

Arturo Zárate Vite

César va a seguir

La boda, para cualquier mexicano, es un evento de la mayor relevancia, entre los de más importancia en la vida. Es costumbre que el padre de la novia se encargue de los gastos. Seguro hay excepciones, acuerdo para que el financiamiento sea compartido por las familias de los contrayentes.

Acabo de asistir a una en Cuernavaca, Morelos, el estado ahora gobernado por Cuauhtémoc Blanco. En el camino a la “eterna primavera” (ya ni tan eterna ni tan primavera), me preguntaba: ¿encontraré alguna variable? ¿los policías o agentes de tránsito vestidos de short negro y camiseta amarilla? ¿la imagen de un balón en las señales de tránsito? ¿descontrol, inseguridad y balaceras porque el mandamás estatal sabe más de futbol que de gobernar y poner orden?.

Nada de eso, la ciudad capital tranquila. Al menos el día y medio que estuve en el lugar, normal. Curioso y preguntón, pronto descubrí que en el mismo hotel había invitados para tres bodas. Suponía que los jóvenes de hoy rehúyen al matrimonio; me equivoqué.

Al padre de la novia, cuando la fiesta estaba en la recta final, pregunté si por su cuenta habían corrido todos los gastos. Satisfecho, contento, amistoso, contestó afirmativamente. Conste que no es el más rico de México, ni de Morelos. Tampoco trabaja en el gobierno. Diría que es un empresario mediano, dedicado y esmerado en lo que sabe hacer. Hizo ahorros y cada mes entregaba a su hija lo que ahorraba, en los meses previos a la boda. Y se reportó listo para la siguiente hija que se le case. No tiene varones.

Por costumbre o cultura, el padre o la familia son capaces de endeudarse, dar más allá del límite de sus recursos, para que la fiesta salga como la prepararon e imaginaron. En la que me tocó, había hasta drones para tomar el video y no perder detalle del acontecimiento. El piso de la capilla, tapizado de pétalos de rosa. 500 invitados, con sus mejores galas. Por el calor, para los hombres, la exigencia de los novios fue guayabera. Y todos de guayabera.

El lugar de la reunión adornado como si se casara la hija del más rico. La monumental carpa, blanca, impecable. La comida, el servicio, la música, la bebida, seguro que competirían con lo que hubo en la fiesta de César Yáñez. Las iniciales de los novios en diferentes lugares, hasta en diminutos dulces mentolados. 12 horas de alegría y diversión.

Nadie criticó al padre de la novia, nadie lo acusó de frívolo ni de incongruente, tampoco por el tamaño del gasto. Por si algo faltaba, la luna de miel, un mes, en países asiáticos.

Nada sorpresivo, es costumbre de mexicanos, para la boda lo que haga falta y sea posible, en todos los niveles de la sociedad. Recuerdo cuando fui al festejo de una empleada doméstica, en su pueblo, tres días. Para el primer día, mataron una vaca. Mucha gente. Recuerdo que la novia, lista, al entregar la invitación, le pidió a mi esposa, que tiene excelente voz, que cantara el “Ave María” durante la misa. Así lo hizo. No participamos en la tornaboda.

Cuento todo esto por el ruido que han hecho por la boda de César. La mayoría admite que estaba en su derecho de hacer la fiesta como quisiera. Lo que no le perdonan es la difusión en la revista “Hola”, porque entonces ya cayó en la frivolidad. Tampoco la supuesta incongruencia con la austeridad republicana. Entonces, ¿solo la realeza y los muy ricos pueden aparecer en la revista “hola”? ¿Los demás no merecen publicitarse en esos espacios, si pueden pagar?. En ninguna boda he visto lo que pudiera considerarse austeridad, todo lo contrario, es la costumbre. Es un acto muy especial.

Los novios, especialmente la novia, quieren, si es posible que el mundo se entere que se han casado. Y quieren compartir la felicidad, con sus familiares, amigos y conocidos. Por eso la gran fiesta para la boda, por el amor. No hay novio que se atreva a negarle ese placer a la novia.

César Yáñez no utilizó recursos públicos para su fiesta. Imposible, el cargo asignado empieza a desempeñarlo a partir del 1 de diciembre. Si gastó, fue de su bolsa, de su patrimonio.

Es de los personajes más cercanos y leales al presidente electo. Quizás nadie sabe más de Andrés Manuel que el propio César. Es evidente que hay quienes quisieran quitarle ese apoyo al tabasqueño y por eso la intensidad de las críticas. Sin embargo, por esa lealtad y confianza, valores que se han perdido en muchas partes, César va a seguir cerca del próximo presidente de México.

Vite10@hotmail.com

@zarateaz1

TO TELL

Arturo Zárate Vite

Cesar will continue

The wedding, for any Mexican, is an event of the greatest relevance, among the most important in life. It is customary for the father of the bride to take care of the expenses. Sure there are exceptions, agreement so that the financing is shared by the families of the contracting parties.

I just attended one in Cuernavaca, Morelos, the state now governed by Cuauhtémoc Blanco. On the road to the "eternal spring" (now neither so eternal nor so spring), I asked myself: will I find any variable? The cops or traffic agents dressed in black shorts and yellow shirts? The image of a ball on traffic signals? Lack of control, insecurity and shootings because the state boss knows more about football than to govern and bring order ?.

None of that, the quiet capital city. At least the day and a half that I was in the place, normal. Curious and inquisitive, I soon discovered that in the same hotel there were guests for three weddings. He supposed that young people today refuse to marry; I was wrong.

To the father of the bride, when the party was in the final stretch, I asked if they had run all expenses on their own. Satisfied, happy, friendly, he answered affirmatively. Note that it is not the richest in Mexico, nor in Morelos. Nor does he work in the government. I would say that he is a medium-sized businessman, dedicated and careful in what he knows how to do. She made savings and each month she gave her daughter what she saved, in the months leading up to the wedding. And it was reported ready for the next daughter to marry her. He does not have men.

By custom or culture, the father or the family are able to borrow, to go beyond the limit of their resources, so that the party comes out as they prepared it and imagined it. In which I played, there were even drones to take the video and not lose detail of the event. The floor of the chapel, upholstered with rose petals. 500 guests, with their best clothes. For the heat, for men, the demand of the couple was guayabera. And all of guayabera.

The place of the meeting adorned as if the daughter of the richest were married. The monumental tent, white, impeccable. The food, the service, the music, the drink, would surely compete with what was on Cesar Yanez's party. The initials of the couple in different places, even in tiny menthol candies. 12 hours of joy and fun.

Nobody criticized the father of the bride, nobody accused him of frivolous or incongruous, nor by the size of the expense. In case something was missing, the honeymoon, a month, in Asian countries.

Nothing surprising, it is the custom of Mexicans, for the wedding what is needed and possible, at all levels of society. I remember when I went to the celebration of a domestic employee, in her town, three days. For the first day, they killed a cow. Many people. I remember that the bride, ready, when delivering the invitation, asked my wife, who has an excellent voice, to sing the "Hail Mary" during the mass. He did so. We do not participate in the tornaboda.

I tell all this because of the noise they made for Cesar's wedding. Most admit that it was their right to make the party as they wanted. What they do not forgive is the diffusion in the magazine "Hello", because then it already fell into frivolity. Nor the alleged incongruence with Republican austerity. So, only royalty and the very rich can appear in the magazine "hello"? The others do not deserve to advertise in those spaces, if they can pay ?. In no wedding I have seen what could be considered austerity, quite the opposite, it is the custom. It is a very special act.

The bride and groom, especially the bride, want, if possible, that the world finds out that they have married. And they want to share happiness, with their relatives, friends and acquaintances. That's why the big party for the wedding, for love. There is no boyfriend who dares to deny that pleasure to the bride.

César Yáñez did not use public resources for his party. Impossible, the assigned position begins to play as of December 1. If he spent, it was from his stock market, from his estate.

It is of the closest characters and loyal to the president-elect. Perhaps nobody knows more about Andrés Manuel than César himself. It is evident that there are those who would like to take away that support from the Tabasco and therefore the intensity of the criticism. However, because of that loyalty and trust, values ​​that have been lost in many places, César will remain close to the next president of Mexico.

Vite10@hotmail.com

@ Zarateaz1

 

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