Maravilla mexicana abandonada

PARA CONTAR

Arturo Zárate Vite

Maravilla mexicana abandonada

Te quedas sin habla al ver la obra monumental del siglo XVI. Cae la baba al recorrerla con la mirada, por su altura y longitud, por los acabados, intactos, como si hubieran sido colocados el día anterior. Construida por un puñado de indígenas, encabezados por el padre franciscano Francisco de Tembleque.

Sales de la carretera y entras a un camino improvisado de terracería, desdibujado por el poco uso. Apenas descubres el monumento a medio kilómetro y no das crédito a las dimensiones. Impresionante. Quieres bajarte de inmediato de la camioneta, admirarlo y tomarle fotos. Ansías subirte y caminarlo, pero pronto desistes al leer el anuncio que lo prohíbe.

Majestuoso el acueducto, tiene el nombre del misionero. Lo levantó en 17 años. La historia dice que con la ayuda de 400 indígenas. Un espacio que parece abandonado, olvidado. ¿Y dónde está el turismo? Nadie. Ni un alma a la vista. Ante el tamaño de obra que desde el 2015 es patrimonio de la humanidad, declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), esperaba ver mucha gente. Desolado, al menos donde está la arquería mayor, casi mil metros. Vigilante silencioso la vía del tren que cruza bajo uno de los arcos.

En cualquier país desarrollado, estaría convertido en un emporio, atractivo turístico, arquitectura monumental, en beneficio de lugareños y arcas nacionales. Es el acueducto de Tembleque, que comunica a Zempoala  (Hidalgo) con Otumba (Estado de México). Longitud de 48 kilómetros. 904 metros de arquería visible y la altura de 38.75 metros.

Construido en el virreinato de la Nueva España. La obra más importante de América en ese siglo, planeada y dirigida por el fraile franciscano Francisco de Tembleque. Han pasado vario siglos y prácticamente sigue intacta. Hoy es propiedad federal, patrimonio de la humanidad. La zona del monumento enfrenta construcciones irregulares y el robo del agua que recibía el acueducto. En la disputa por el agua, ha sido destruida mampostería medieval.

Increíble el desperdicio y el abuso. No saber sacarle el mejor provecho y en su lugar tolerar la invasión irregular en la zona, el robo de agua de los manantiales del llamado cráter de Tecajete, que abastecían el acueducto. Imperdonable el desdén de las autoridades culturales. Tembleque es una maravilla como son los acueductos de Segovia en España, Pont du Gard en Francia, Santa Clara en Portugal y Ponte delle Torri en Italia.

Todavía no termino de babear al recordar la visita al Acueducto del Padre Tembleque, admirable obra del siglo XVI, arquitectura extraordinaria, monumento mexicano, en espera de que el mundo lo proteja y conozca.

Vite10@hotmail.com

@zarateaz1

TO TELL

Arturo Zárate Vite

Abandoned Mexican wonder

You are speechless when you see the monumental work of the sixteenth century. The drool falls when you look at it, its height and length, the finishes, intact, as if they had been placed the day before. Built by a handful of natives, headed by the Franciscan Father Francisco de Tembleque.

You leave the road and enter an improvised dirt road, blurred by the little use. You barely discover the monument half a kilometer and you do not give credit to the dimensions. Awesome. You want to get off the truck immediately, admire it and take pictures. You want to get on and walk it, but soon you are desperate when reading the ad that forbids it.

Majestic the aqueduct, has the name of the missionary. He picked it up in 17 years. The story says that with the help of 400 indigenous people. A space that seems abandoned, forgotten. And where is tourism? No one. Not a soul in sight. Given the size of the work that since 2015 is a World Heritage Site, declared by the United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), I expected to see many people. Desolate, at least where the main arcade is, almost a thousand meters. Silent watchman the train track that crosses under one of the arches.

In any developed country, it would be converted into an emporium, tourist attraction, monumental architecture, for the benefit of locals and national coffers. It is the aqueduct of Tembleque, which connects Zempoala (Hidalgo) with Otumba (State of Mexico). Length of 48 kilometers. 904 meters of visible arcade and the height of 38.75 meters.

Built in the Viceroyalty of New Spain. The most important work of America in that century, planned and directed by the Franciscan friar Francisco de Tembleque. It has been several centuries and practically still intact. Today it is federal property, heritage of humanity. The area of ​​the monument faces irregular constructions and the theft of water that received the aqueduct. In the dispute over water, medieval masonry has been destroyed.

Incredible waste and abuse. Not knowing how to get the best out of it and instead tolerate the irregular invasion in the area, the theft of water from the springs of the so-called Tecajete crater, which supplied the aqueduct. The disdain of the cultural authorities is unforgivable. Tembleque is a wonder as are the aqueducts of Segovia in Spain, Pont du Gard in France, Santa Clara in Portugal and Ponte delle Torri in Italy.

I still do not end up drooling when I remember the visit to the Aqueduct of Father Tembleque, admirable work of the sixteenth century, extraordinary architecture, Mexican monument, waiting for the world to protect and know.

Vite10@hotmail.com

@ Zarateaz1

 

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