Education, backbone of the Fourth Transformation

Educación, columna vertebral de la Cuarta Transformación

Diputado Federal Reginaldo Sandoval Flores

La educación es y debe ser la columna de la Cuarta Transformación que México reclama para avanzar en su desarrollo sustentable y en beneficio de todos los mexicanos, porque este es un derecho habilitante que nos permite conocer y ejercer nuestros derechos político, al trabajo y la salud, y los demás que la Constitución nos garantiza.

Con la refundación educativa que promovemos con cambios al 3 y 73 constitucionales, debemos de dibujar al mexicano que queremos, formado y educado para realizar los cambios que la Nación demanda y hacer posible la Cuarta Transformación del país.

Ese fue el mandato que el pueblo dejó en las urnas en las últimas elecciones nacionales, gobernar por un cambio verdadero que marque la ruta para hacer de México un país sin corrupción y sin impunidad, pero con una educación con dignidad humana, donde la participación ciudadana termine con la inseguridad.

México se proyecta hacia una etapa nueva de su historia, después de años de agravios contra el pueblo por un gobierno y un régimen autoritario y totalitario que dejó saldos graves de problemas: hambre y pobreza; una afectación acelerada de los recursos naturales; una economía que solo favorecía a los menos; un entramado institucional sin legitimidad; falta de oportunidades para la mayoría de la población; y, de excepcional trascendencia, una educación que no corresponde a los retos que plantea esta sombría realidad.

Por ello, vamos por una educación con dignidad humana por el solo hecho de ser persona, que garantice la educación inicial y especial a todos los mexicanos sin excepción, con una educación emancipadora que forme al pueblo para ejercer sus derechos y ciudadanía de manera plena.

El Partido del Trabajo, como integrante del movimiento que logró la histórica victoria electoral, tiene como uno de sus objetivos primordiales, la imperiosa necesidad de replantear de manera global e integral la estructura y funcionamiento de la tarea educativa en el país, con la participación de todos.

La reforma educativa, por lo tanto, debe ser emancipadora, el Estado Mexicano está obligado a proponer una nueva visión pedagógica que tenga como una de sus metas fundamentales un desarrollo del país que incluya a todos, que atienda a los pueblos indígenas y respete la pluriculturalidad de nuestra Nación.

No olvidemos aquella frase de José Martí: “ser cultos para ser libres”, donde sintetizó que "el futuro de nuestra patria tiene necesariamente que ser un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento" donde "... tendrá que estudiar no solamente el que no sabe leer y escribir. El que sabe leer y escribir tiene que estudiar, porque hay que estar toda la vida estudiando...".

Y es nuestra responsabilidad como legisladores, como lo subrayó el Generalísimo José María Morelos y Pavón en sus “Sentimientos de la Nación”, que es obligación del Congreso, hacer leyes que moderen la opulencia y la indigencia, que permitan al pueblo alejarse de la ignorancia y mejorar sus ingresos.

Vivimos tiempos de una pedagogía liberadora, formadora de la conciencia del pueblo que le permita tomar decisiones con conocimiento de causa y acrecentar su participación en la toma de decisiones en favor de políticas públicas que permitan el desarrollo y el progreso de todos los mexicanos.

El conocimiento es universal y está en cada una de las acciones que realizamos como actores sociales, no es privativo de unos cuantos, la sabiduría de muchas culturas está en sus costumbres, valores y tradiciones, en la experiencia de sus mayores que permea hacia las nuevas generaciones.

Los seres humanos somos los responsables de nuestro propio desarrollo y la educación con dignidad humana, con valores e inclusión desde nuestra tierna infancia, nos permitirán construir una sociedad con justicia y conciencia crítica.

Para que los valores y principios que se enseñan en la familia desde la infancia se reflejen en la actividad diaria de cada uno de nosotros, mientras abrevamos en las aulas la educación que nos prepara para ser ciudadanos dignos, profesionales capaces y eficaces en el desarrollo de actividades transformadoras de nuestro entorno social, económico y político.

Las políticas educativas del sistema nacional deben reflejar la pluralidad de culturas que forman nuestra nacionalidad, la diversidad étnica que existe y que requiere de acciones distintas de acuerdo con cada región del país para llegar con diversos matices, a resultados de una educación con dignidad desde la etapa inicial de la vida, especial para aquellos que así lo requieran, priorizando la dignidad humana de la educación en todos sus niveles.

Una educación que integre a nuestra nación reafirmando su diversidad, nos permitirá contar a mediano plazo con mexicanos mejor educados de una manera integral que les permita participar de manera plena en la toma de decisiones del país, en el desarrollo de su economía e industria, en mejores condiciones de vida para todas las familias.

Garantizar el derecho a la educación con dignidad humana para todos, inclusiva, es garantizar cada uno de sus derechos constitucionales a todos los mexicanos.

La Cuarta Transformación será realidad con una educación con dignidad humana y emancipadora.

Education, backbone of the Fourth Transformation

Federal Deputy Reginaldo Sandoval Flores

Education is and should be the column of the Fourth Transformation that Mexico claims to advance in its sustainable development and for the benefit of all Mexicans, because this is an enabling right that allows us to know and exercise our political rights, to work and health , and the rest that the Constitution guarantees us.

With the educational refoundation that we promote with changes to Constitutional 3 and 73, we must draw the Mexican we want, trained and educated to make the changes that the Nation demands and make possible the Fourth Transformation of the country.

That was the mandate that the people left in the polls in the last national elections, to govern by a real change that marks the route to make Mexico a country without corruption and without impunity, but with an education with human dignity, where citizen participation end with insecurity.

Mexico is projecting towards a new stage in its history, after years of grievances against the people by a government and an authoritarian and totalitarian regime that left serious problems: hunger and poverty; an accelerated affectation of natural resources; an economy that only favored the least; an institutional framework without legitimacy; lack of opportunities for the majority of the population; and, of exceptional transcendence, an education that does not correspond to the challenges posed by this grim reality.

Therefore, we go for an education with human dignity for the mere fact of being a person, that guarantees initial and special education to all Mexicans without exception, with an emancipatory education that trains the people to exercise their rights and citizenship fully.

The Labor Party, as a member of the movement that achieved the historic electoral victory, has as one of its primary objectives, the urgent need to rethink globally and comprehensively the structure and functioning of the educational task in the country, with the participation of everyone.

The educational reform, therefore, must be emancipatory, the Mexican State is obliged to propose a new pedagogical vision that has as one of its fundamental goals a development of the country that includes all, that attends to the indigenous peoples and respects the pluriculturality of our Nation.

Let us not forget that phrase of José Martí: "be cults to be free", where he synthesized that "the future of our country must necessarily be a future of men of science, it must be a future of men of thought" where "... He will have to study not only those who do not know how to read and write, but those who know how to read and write have to study, because you have to study all your life ... ".

And it is our responsibility as legislators, as underlined by the Generalissimo José María Morelos y Pavón in his "Sentimientos de la Nación", which is the obligation of Congress, to make laws that moderate opulence and indigence, that allow the people to move away from ignorance and improve your income.

We live in times of a liberating pedagogy, which is the formation of the conscience of the people that allows them to make informed decisions and increase their participation in decision making in favor of public policies that allow the development and progress of all Mexicans.

Knowledge is universal and is in each of the actions we perform as social actors, is not exclusive to a few, the wisdom of many cultures is in their customs, values ​​and traditions, in the experience of their elders that permeates the new generations.

Human beings are responsible for our own development and education with human dignity, with values ​​and inclusion from our early childhood, will allow us to build a society with justice and critical conscience.

So that the values ​​and principles that are taught in the family from childhood are reflected in the daily activity of each one of us, while we open in the classroom the education that prepares us to be worthy citizens, capable and effective professionals in the development of transforming activities of our social, economic and political environment.

The educational policies of the national system must reflect the plurality of cultures that form our nationality, the ethnic diversity that exists and that requires different actions according to each region of the country to arrive with different nuances, to results of an education with dignity from the initial stage of life, especially for those who require it, prioritizing the human dignity of education at all levels.

An education that integrates our nation, reaffirming its diversity, will allow us to have, in the medium term, better-educated Mexicans in a comprehensive manner that allows them to participate fully in the country's decision-making, in the development of their economy and industry, in better living conditions for all families.

Guaranteeing the right to education with human dignity for all, inclusive, is guaranteeing each of its constitutional rights to all Mexicans.

The Fourth Transformation will be a reality with an education with human dignity and emancipation.

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