MEXICO

KARYNA, VEYTIA Y NOTIMEX...

CRÓNICA DE HUGO MORALES

  • Situaciones reales que se viven en los medios, que pocos saben y que nos comparte

  • La defensa de corresponsales que la "buena de Dios" reportean en los estados

 

HUGO MORALES

CIUDAD DE MÉXICO. - Su voz colérica retumbaba en la bocina del teléfono. Me transmitía el mensaje de su jefe: “¡Bájale de güevos, o la corres o la sacas, o te atienes a las consecuencias! ¡No tienes puta idea de con quién te estás metiendo!”.

¿Y con quien me estoy metiendo?, respondí jocoso controlando mi encabronamiento. Abisaí Barajas, vocero del poderoso Fiscal de Nayarit, Édgard Veytia, explotó. “¡No te hagas pendejo!”.

Como directivos de Notimex, Barajas nos trasmitía el mensaje de Veytia: obligar a nuestra corresponsal, Karyna Cancino, a matizar (“bajarle”, según él) la información que nos hacía llegar sobre posibles vínculos del Fiscal con la delincuencia organizada y presumiblemente cabeza del “Cártel de la Gente”, en cuya labor había puesto a su servicio la infraestructura del aparato de seguridad pública de la entidad.

El trabajo de Karyna era de alto riesgo. La información suya era monitoreada todo el tiempo por el Gobierno de Roberto Sandoval y el propio Veytia y sus personeros. Era una reportera joven madre que aun a pesar de su propia seguridad, indagaba, preguntaba, escuchaba a las víctimas del creciente número de desapariciones; preguntaba a las autoridades cuyo silencio era tan grande como sus amenazas e intentos de censura.

“¿Te quieres pasar de verga?”, seguía amenazante el vocero. “Voy a hablar con tu jefe, y con Callejas (Roberto Callejas, de Presidencia de la República), y vas a ver si sigues igual de machito, cabrón”. Habla con quien quieras, llama a quien quieras, a mí no me vas a decir cómo haga mi trabajo y el de mis compañeras. Si estás acostumbrado a tus pataletas, es tu problema. Y te advierto de una vez: tómo nota de la amenaza tuya para Karyna. “Ya te dije, o le baja o es bajo tu riesgo”, decía Barajas descontrolado porque a diferencia de otras ocasiones, sus órdenes no eran tomadas en cuenta.

¨Mi jefe va hablar a Gobernación, ái me cuentas cuando te echen”, amenazó de nuevo. Y yo te digo que grabé tu amenaza (cosa que ni tiempo me dio, desde el momento en que una compañera me dijo, “te paso una llamada de Nayarit”. En pláticas con Karyna teníamos claro el riesgo de su trabajo y ella lo asumía. Por mucho apoyo de nuestra parte, nosotros estábamos en el Distrito Federal, ella en Nayarit. Ella se los encontraba todos los días en los eventos o conferencias de prensa. Al hocicón vocero y al poderoso Fiscal que acudía armado.)

De la situación de Karyna, de alta exposición y los compañeros en Coahuila, estábamos al tanto todos los días, yo como Director Editorial de la Mesa Nacional de Notimex, y Héctor Villarreal Ordóñez en la Dirección General. La confianza suya y la confianza en el trabajo de nuestros corresponsales permitía que sin duda, expresarles nuestro respaldo.

Al no lograr efecto con sus amenazas, Abisaí me soltó su frustración machista: “¡Chinga tu madre!”. Pues vas y chingas a la tu…. No alcancé a terminar. Colgó.

Héctor supo de la conversación. También le llamaron, con distinto tono. Era para acusarme. Hice del conocimiento de Karyna la llamada, para tomarle en cuenta y extremar cuidados. Quedamos en un intenso monitoreo de sus movimientos en Tepic, como una forma primaria de cuidado de las oficinas centrales de Notimex.

Dejé la agencia en junio del 2013. Cuando te fuiste me corrieron, me dijo Karyna. La Dirección General bajo mando de Alejandro Ramos, hizo el favor a Veytia.

La corresponsalía de Karyna era por honorarios. El sindicato de Notimex no movió un dedo en su defensa. Como consecuencia de su trabajo con la Dirección Editorial a mi cargo, estaba “quemada”. El líder sindical Conrado García, con un enorme grado de corrupción y permanencia en el cargo, respaldó la decisión de Ramos.

Por eso estallé de júbilo la mañana del 29 de marzo del 2017, cuando leí en el portal de Reforma, la nota sobre la reciente detención de Veytia en el cruce fronterizo de Tijuana a San Diego, inculpado por el gobierno de Estados Unidos de vínculos con el narcotráfico.

Crucé el largo pasillo que separaba mi oficina de la de Héctor en la Coordinación de Comunicación Social del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y en voz alta iba repitiendo, ganamos, chingao, teníamos razón.

Entré a su oficina y le dije, ¿te acuerdas del pinche Fiscal que nos mandó pendejear y amenazar por el trabajo de la corresponsal en Nayarit? Lo acaban de detener en Estado Unidos. Está ligado al tráfico de drogas.

El azoro de mis compañeras y compañeros en el TEPJF recibió una explicación de mi parte. Presumí del trabajo de una compañera e Nayarit que fue amenazada y que no se echó para atrás, asumiendo el riesgo, y de nuestro apoyo respaldando su trabajo.

Y de nueva cuenta, este viernes 4 de enero del 2019, volví a gritar jubiloso: ¡Yeeeesssss!, al leer que Veytia se declaró culpable de narcotráfico. Detenido en la misma prisión que Joaquín Guzmán Loera “El Chapo”, el todopoderoso fiscal nayarita, ratificó su culpabilidad y la posibilidad de que pase el resto de su vida encarcelado en Estados Unidos

Comenté esto con Karyna. Comenté también que iba a publicar esta pequeña historia sostenida por su valor. Hoy es corresponsal de Carmen Aristegui y participa en La Red en Nayarit. Lo hago con respeto, con cariño y con la certeza de que el trabajo periodístico –con sus altos niveles de riesgo— también tiene pequeños triunfos.

El gobierno de Javier Duarte con Gina Domínguez también nos hizo llegar sus amenazas. Esa es otra historia.

REGRESAR