ESTAFAS POR LAS REDES SOCIALES EN AUGE, PRIMERO ERA EL EMAIL Y EN EL WHATAPPS AHORA TRABAJA LA CIBERDELICUENCIA

Por Juan Hernández

Para los que se aburrieron durante el encierro de la pandemia, hay que decir que al quintuplicarse el uso del Internet en el mundo por el encierro obligado, la ciberdelincuencia también amplió sus redes no solo en el email, que durante los últimos 10 años era común recibir toda clase de propuestas millonarias que terminaban en estafa.

Como periodistas que antes de la pandemia podíamos documentar irregularidades y actos ilícitos con cámaras o micrófonos ocultos, siendo sujetos de la historia que luego dábamos a conocer, ahora hay que hacerlo utilizando la tecnología de la globalización actual.

Así que, en estos tiempos de coronavirus una presunta gringuita que dijo llamarse Nancy John, me contactó por Instagram, donde al igual que Facebook, Twitter y el portal todos con el mismo nombre de legislativotv.com.mx, difundo información diaria y actual, me envió el mensaje que les comparto en la primera imagen donde me dice quién es y qué hace.

-Me dije, vamos a ser sujetos de esta historia.

En mensajes posteriores me solicitó mi WhatsApp, le dije que era público en mis redes y que por ahí recibo información a diario de muchos colegas, por lo que le pedí que al momento de enviar el mensaje me dijera que era ella para registrar su número con su nombre.

Así lo hizo, lo primero que noté es que no coincidía con su ciudad de residencia: Los Ángeles, porque tenía clave del área de Chicago, dijo que no era importante porque era de "América y no importaba que me hubiera dicho que vive en Los Ángeles pero tiene un teléfono comprado en Illionis". Los gringos creen que América es Estados Unidos solamente y le recordé que es común en amigos que viven allá tener un teléfono con el código de área donde viven a menos que estando de viaje lo perdieran y tuvieran que comprar otro en ciudad distinta. No dijo nada.

Registré su número en los de 500 chat del WhatsApp y comenzó a platicarme sus vivencias personales: teniente del ejército en misión en Afganistán, sus padres murieron, su esposo era soldado y también murió, tiene una hija que deja al cuidado del ejército cuando sale en misión y un corazón destrozado.

Estuve a punto de mojar de llanto mi teléfono, pensando en Ernesto Alonso y sus grandes producciones de telenovelas, Juan José Osorio con Niurka, Luís de Llano, Nicandro Díaz y muchos más que ahora se pelean el auditorio de historia como la de ella.

Con prudencia le mandé un mensaje de confort ante terribles pérdidas y situación que vive.

Como no le conteste con datos personales como los de ella, después me preguntó y hasta me dio su medida, talla y peso acorde con las imágenes de sus fotos. Me dije, esta gringuita se va poner más roja cuando sienta el calor latino, pero no le di datos míos que no fueran públicos.

Le pedí que tuviéramos una videollamada, porque cuando alguien que no conozco me envía datos, videos o foto de algún suceso o denuncia, porque ve mi número de WhatsApp en las redes y lo hace, busco de esa manera confirmar la identidad de la fuente y la veracidad de su envío.

Pero argumentó que no podía hacerlo por estar en misión y estar prohibido incluso hasta mensajear, como lo estaba haciendo, pero era porque le había cautivado este "perfil de choco tabasqueño", que hasta a Trump le caímos bien, bueno eso dijo mi paisano.

Adujo que muchas cosas de las que me decía, que a mi me parecieron normales, eran "secretas" pero como ya la tenía "embobada" y lista para lo que seguía, ella lo hacía.

Pensé: "qué se traerá, ¿le quiere leer las cartas a un gitano'".

Así que, atendiendo mis responsabilidades periodísticas a diario para garantizar el derecho a la información de todos los mexicanos, llegaban sus mensajes, además de las actividades legislativas, la pandemia y los familiares de desaparecidos ignorados en Palacio Nacional y reprimidos en Guanajuato.

Hasta que llegó el último mensaje para decirme que tiene 2.2 millones de dólares en Afganistán que quiere mover a América (¿con el salario de teniente del ejército los pudo juntar?), pero que necesitaba que le enviará mis datos -ahí aparece su petición en una foto- para poder hacerlo y que de recompensa me quedará con 200 mil dólares y solo le guardara los 2 millones de dólares para que en visita próxima a México lo invirtiéramos y el futuro después de la pandemia estaba asegurado.

Me dije: "no está mal, son más de 4 millones de pesos al tipo de cambio actual y ante los 3 mil míseros pesos que en dos pagos nos dará Del Mazo a los que sobrevivimos 4 meses de encierro, es bueno. Y luego tener a ese primor blanco sintiendo el calor tabasqueño y el futuro resuelto, uta, ahora es cuando".

Pero me acordé, ah pinche memoria ram que tenemos, que desde hace 10 años o más, me llegaban correos electrónicos de africanos en desgracia, que perdían a su pareja o padres y necesitaban recuperar de un banco nigeriano recursos propios dando una propina millonaria, o bien de mensajes que nos animaban porque nuestro email resultó premiado por X o Y plataforma o empresa, volvía a la realidad.

Ahora el cuerno de la abundancia viene de Asia, de norteamericanos que luchan por "la paz y la justicia" en ese continente, que "afortunado" me sentí.

Pero como las redes las utilizó para mi trabajo profesional, habrán notado que nunca hablo de la familia o presumo viajes, nada personal, bueno mujeres si pero en su mayoría con fuero, es parte del trabajo, me dije que era mi obligación indagar como periodista y escribir esta historia de estafa en la que los ciberdelincuentes hacer caer a muchos usuarios del Internet, donde los enamoran virtualmente y luego les piden dinero para poder llegar a dónde se encuentran y los obstáculos que tienen que pasar para hacerlo.

O bien, como este, para poder mover dinero de procedencia desconocida, que en México sabemos que de no comprobar de dónde lo sacamos ya estamos visitando el Altiplano, producto de alguna actividad ilícita o extorsión a personas en otros países.

Leí su último mensaje que les comparto en una imagen y no le respondí enseguida, comencé a revisar sus identificaciones que me envió y a simple vista encontré datos inconsistentes.

Quienes recibimos educación racional y disciplina en los primeros años en Tabasco, además por ser periodista debemos tener rigor al analizar imágenes e información, recordé que los anglosajones por cultura siempre ponen mes, día y año en sus fechas, mientras el hispanoparlante lo hace día, mes y año. Algunos que se sienten gringos, lo hacen igual que los primeros, pero esa es la norma, ellos tienen el sistema de medida inglés y nosotros el sistema métrico decimal.

Las medidas y fechas son hispanas no anglosajonas en su licencia de conducir. Con la tecnología en la mano entré al DMV de California donde se expiden licencias de conducir y tarjetas de identidad, en un solo plástico o separado, según el solicitante. Ahí están ejemplo de los plásticos que no coinciden con la de mi linda enamorada.

Las licencias que son tarjeta de identidad, tienen logo de un oso y una estrella que la de Nancy no trae, tienen vigencia de 5 años y la de Nancy es de 10, con fechas marcadas por día y mes y no mes y día como los gringos, su estatura la tiene en metros no en pies y pulgadas como los gringos, su peso en kilos porque pone 58 donde se marcan las libras, así que si hacemos la conversión, hace 5 años pesaba 26 kilos.

Me eché un tours virtual en el ejército de los United State y noté que su identificación militar era igual a la que alertaban como falsas o piratas comparándola con una verdadera donde la imagen de un militar que trae sus condecoraciones a la izquierda, al copiar la imagen se voltea y aparecen a la derecha en la falsa.

Por ello, antes de decirles los inconvenientes legales de recibir tanto dinero en efectivo como me proponía, le hice varias preguntas para saber el tiempo que llevaba en su misión, qué hacía además de su actividad militar, pero nunca contestó. Así que decidí llamarla y el número no está en servicio ya, no aparece dueño, porque es prepago, de nadie. Busqué su perfil en Instagram y ya no hay fotos, porque además de las que me envió tenía una docena más, pero se esfumaron en cuánto empecé a preguntar.

Hay que recordar que por eso no es conveniente poner datos, imágenes y videos personales en las redes porque son utilizadas por la ciberdelincuencia, porque creo que la teniente ha de ser real si no ha muerto en combate, pero sus imágenes son utilizadas para la estafa en la red. Como muchas más que de buena fe muchas personas suben y que terminan, si son en bikini o menos ropa, en los cuentas de pornografía o trata de personas.

Para los que abren sus cuentas en redes sociales y nunca leen el contrato que firman con solo darle clic en aceptar, deben saber que todo lo que subimos deja de ser nuestro para ser propiedad de la plataforma donde abrimos una cuenta, y de los ciberdelincuentes que ven como usar para su provecho nuestras imágenes, como creo que sucedió con esta militar norteamericana que ya la estaba esperando para salir de la pandemia de salud y económica en que está sumido México.

Así que mucho ojo, no se deje engañar, utilice la tecnología en su favor. Recuerde que podemos ubicar de dónde es un número telefónico por su código de área, en dónde se encuentra en el momento en que nos contacta y quién es el dueño, sobre todo si es un vecino del norte, donde todos esos datos están computarizados.

Ya le dije adiós a los más de 4 millones de pesos y a la güerita. Vale gorro...

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